Victor
Merino
Andaba yo alrededor de los 5 años, cuando empezó a gustarme la aviación. Por encima de Madrigueras, mi pueblo. Venían a hacer acrobacia las Bucker y los T-6 de la cercana BASE AEREA DE LOS LLANOS.
Mi padre tenia una foto de la mili sobre las alas de un “Pedro" (Heinkel 111) y empezó a llevarme a los festivales aéreos de la Base en la feria, y allí decidí hacerme piloto, cuando trajeron los primeros F-1 en 1975.
La vida me llevo a estudiar Magisterio, en lo que nunca trabajé, y en 1978 en la inauguración del Aeródromo de Ontur, conocí a Alejandro, que llevaba un ala delta en la solapa. Le acompañe a volar muchas veces y fui aprendiendo con sus alumnos a volar en ala.
Un día del Pilar, 12-101980, el viento me llevo a la ladera y tuve una luxación del hombro izquierdo. Después volé, pero me dolía al ir tumbado y decidí motorizar un ala. Fui al Aero Club de Castellón y volé en trike 2 veces con Javier Arranco, quien me dijo que no volaba mal y que podría volar solo.
Con las fotos que le hice a un Delta Manta, me hice mi primer trike de aluminio (ventanal) con un motor Windsarri, que era una conversión del Montesa.
El día del Pilar lo volé en mi pueblo por primera vez, con gran terror de mis paisanos, pues estaban convencidos de que iba a morir inminentemente.
Una niña le dijo a su abuela: Mira abuela, un hombre volando, recibiendo a continuación un tortazo, por decir tonterías, “Los hombres no vuelan nena”.
Allí volaron mis amigos mas audaces, el primero fue Juanmi, conocido por sus locuras con la moto y al aterrizar llegó la gente corriendo: “Estabas perdiendo la gasolina”. Era el cocido que se había comido, pues le hice unas maniobras acrobáticas, perdidas, virajes, etc...
El trike acabo su vida un día de fuerte viento. Una ráfaga lo hizo entrar en perdida. Como soy ecologista lo recicle haciendo una escalera para entrar a las tinajas del vino, una de mis otras grandes aficiones y se la regale a mi padre.
Después vino el 2º trike con la misma ala Maxi.
El motor Motesa no podía bien con 2 personas y decidí comprar un Rotax 503, haciendo un 3º trike lado a lado. Los anteriores eran en tándem.
Mis amigos aprendieron a volar en él y se hicieron sus propios trikes caseros.
Un día pase volando bajo sobre unos almendros, y detrás estaba un rebaño. El pastor me saludo poniendose las dos manos “abajo”, pues las ovejas se habían desperdigado. Di una vuelta y le cogí el rebaño dando puna pasada baja y subiendo.
Le dije a mi pasajera Mari Carmen que cogiera la barra para hacerle un corte de mangas al pastor. Riendonos miré atrás mientras subía y vi la garrota que subía detrás de la hélice a la misma velocidad que le trike, pero cayó abajo antes de atizarnos. Un milagro.
Me pico la curiosidad de los aviones y construí uno con el fuselaje en fibra y las alas de tubos de dural enteladas. Se negaba a despegar con la cola baja, pues rozaba en el suelo con la cola y no cogía suficiente ángulo de ataque. Le hice una cola tipo Quiksilver y en el primer intento, a medio gas estaba en el aire. A unos 100 m. De altura se me soltó el arranque y rompió la hélice. Corte el motor y el avión cayo en picad, pues un listo me dijo que lo centrar al 20% y el elevador era insuficiente sin motor.
Salve la vida echándome hacia atrás y desplazando el centro de gravedad, rompiendo el tren al aterrizar. Después lo centre bien al 30% y voló un verano entero. El dueño del campo lo labro, y al intentar despegar de un camino me salí, y destroce el fuselaje.
Años después lo repare y lo hice canard con una aleta delantera y timones en las puntas de las alas. Se negaba a despegar con motor, pero al cortarlo se iba al aire unos metros: Centro de empuje demasiado alto. Incline el motor hacia abajo e hice un vuelo con muchos balanceos a los lados.
Como no me gustaba el asunto aterrice precipitadamente y destruí totalmente el fuselaje que acabo en el fuego. Los tubos de las alas fueron para el curso de trike, lo hicimos reciclando los tubos.
A las reuniones de la AAE venían unos franceses con autogiros y me construí uno con el mando sobre la cabeza como los Bensen. Antes probé las palas con el fuselaje del avión de fibra, volcando y rompiendolas. Las recorte y lo intente con el Bensen aprendiendo a despegar, y dar pequeños saltos, pues las palas no iban bien. Estaban hechas de madera y fibra, muy bastas. Finalmente José A. Aceiro me hizo unas con las que por fin volé.
Deje la Maestranza Aérea, donde trabajaba, en 1990. Después de haber tenido un accidente con el trike de un amigo con una linea de alta tensión, pues las correas tenían aceite y patinaban, no cogiendo altura en una zona peligrosa, yendo a parar a la linea eléctrica.
Fui a trabajar a Binter Canarias y vendí el autogiro. Estaba a punto de terminar el curso de piloto privado que aprobé en Septiembre de 1990. Allí volé en Cessna 150 y Piper Cherokee, y me empezó a rondar la idea de construir un avión de fibra, insumergible para ir y venir a la península.
Deje Binter y empece a construir el ELEKTRON durante los dos años que tuve excedencia de la Maestranza Aérea. Cuando lo termine, Aceiro me ayudo a la parte de lijar y pintura. Le puse un motor Rotax 462 y lo lleve a Ontur a probarlo.
Al carretear, el avión me buscaba una posición de morro alto destrozando la hélice con las chinas.
En una carrera me despego inadvertidamente y aterrice con mucho ángulo de ataque, rompiendo la hélice. Decidí, dejarlo por entonces y, modificarlo con el motor delante y el morro un poco levantado, con lo que estoy ahora.
Cuando estuve en excedencia, en verano me hice socio de un alemán y pusimos una escuela de vuelo en Ibiza, pues soy instructor de ULM, para lo cual construí un tirke con un motor Volkswagen, que sustituí por un Rotax 462. Volamos hasta que los ecologistas nos echaron de la isla, haciendo buenos amigos como Alfredo, Antonio, Marco el francés, este murió en Francia probando un trike ruso a un amigo, y su bellísima novia Cristina, gran piloto.
Otros trirkes construidos fueron, un monoplaza con motor VW de 1200 c.c., y otro que le construí por encargo a un amigo de Alicante, tipo Cosmos. Con el Montesa hice otro trike que vendí a uno de mis alumnos, con un ala fabricada por mi de vela simple, que aun vuela.
Mi ultima creación es la réplica a escala 7/10 del Autogiro Cierva C-30 con un motor Guzzi 850. En estos momentos he construido unas palas nuevas, pues las Idrac se quedaban pequeñas. Falta probarlas en vuelo.
En el curso de trikes hicimos un monoplaza, que vuelo actualmente, con ala Rayos X. Va muy bien.
He escrito lo que mas recuerdo, a petición de Joaquín. No me extiendo mas porque no me quiero poner pesado.
Un saludo.
Víctor.
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